PROCESO DE LA OBRA
Estudio hidrogeológico y definición del punto de perforación
Todo proyecto de ejecución de un pozo comienza con un estudio hidrogeológico previo que nos permitirá identificar la presencia de acuíferos, su profundidad y estimar el caudal disponible, así como la calidad potencial del agua.
Durante esta fase también se analiza la geología del terreno para determinar el tipo de terreno a perforar, seleccionar el método más adecuado y anticipar posibles dificultades técnicas.
Este estudio es esencial para asegurar que el pozo será productivo, sostenible y adaptado a las necesidades reales del proyecto a ejecutar.
Perforación del pozo
Los trabajos de perforación son la fase central del proyecto.
Se ejecutan utilizando la técnica más adecuada según las características del subsuelo, como la rotopercusión, el sistema de doble cabezal, la rotación con circulación inversa o el sistema Symmetrix®.
Durante el proceso se controla constantemente el detritus de la perforación para elaborar el correspondiente perfil litológico, así como las distintas entradas de agua con el fin de evaluar su calidad y el caudal obtenido.
El objetivo es confirmar la existencia de un nivel acuífero y obtener la información necesaria para poder diseñar el acabado del pozo de la forma más óptima.
Instalación de la tubería, filtros y sellado
Una vez alcanzado el acuífero, se procede a la instalación de la tubería, los filtros y el sellado.
En función de las necesidades a cubrir y de los resultados de la perforación del pozo, se realizarán los ensanches necesarios para dejar el pozo revestido con el diámetro más adecuado.
Se seleccionará el tipo de revestimiento más adecuado (acero, PVC, inoxidable, etc.), con los tramos filtrantes ubicados a las profundidades definidas en la fase de investigación, y se colocarán prefiltros de grava y/o sellados en el espacio anular entre la tubería de revestimiento y la pared de la perforación.
Una vez revestido el pozo, se procede a su limpieza y desarrollo mediante sistema “air-lift”, con el objetivo de eliminar sedimentos o partículas depositadas en el fondo y/o en las inmediaciones del pozo, hasta obtener agua clara.
Desarrollo y ensayo de caudales
Para determinar el caudal óptimo de explotación del pozo, se realizará un ensayo de bombeo mediante una bomba sumergible, sonda de niveles y grupo electrógeno. Durante el ensayo se registran datos de la evolución del nivel dinámico en función del caudal y del tiempo.
El análisis de estos datos nos permitirá conocer las características del acuífero y, al mismo tiempo, dimensionar el equipamiento óptimo y el régimen de explotación que garantice la protección y la continuidad del acuífero, teniendo en cuenta las necesidades reales de agua.
Equipamiento final, puesta en marcha del servicio y documentación
En la última fase del proyecto se lleva a cabo la instalación del equipo de bombeo y del sistema de impulsión correspondientes, con la configuración más óptima para garantizar el suministro de agua con la cantidad y calidad necesarias.
Se entrega toda la documentación técnica y, si es necesario, se acompaña al cliente en el proceso de legalización final.
¡El pozo está listo para funcionar!
Aplicaciones
- Abastecimiento de agua municipal
- Descenso del nivel freático en obra civil
- Pozos de geotermia de ciclo abierto
- Descontaminación de acuíferos
- Captación de agua para riego, ganadería y procesos industriales

















