26 años de experiencia, proyectos en todo el mundo y una forma de entender la ingeniería basada en la anticipación, la experiencia y el trabajo en equipo. Hablamos con Jordi Camps sobre los retos que han marcado su trayectoria y sobre cómo imagina el futuro de la ingeniería aplicada a la perforación.

“Curiosamente, los proyectos que más huella me han dejado son los que nos han planteado los mayores retos”
Los proyectos no empiezan cuando la maquinaria llega a la obra, sino mucho antes. Cada perforación requiere una planificación rigurosa, un análisis técnico exhaustivo y la capacidad de anticiparse a los retos que pueden surgir durante la ejecución.
Hoy conversamos con Jordi Camps, Head of Engineering Office de Catalana de Perforacions, para conocer su trayectoria y su forma de entender la ingeniería. Hablamos de experiencia, toma de decisiones, trabajo en equipo y del papel de la Oficina de Ingeniería a la hora de analizar cada proyecto, anticipar sus condicionantes y transformar los retos técnicos en soluciones viables.
Antes de empezar...
📍 Cargo: Head of Engineering Office
🎓 Formación: Ingeniero Técnico Industrial Mecánico y Ingeniero en Organización Industrial
📅 Años en la empresa: 26 años
🌍 Idiomas: Catalán, Castellano, Inglés
Hablamos con Jordi
❓ Para empezar, ¿Quién es Jordi Camps? ¿Cómo te definirías en pocas palabras, tanto dentro como fuera del trabajo?
Dentro del trabajo me considero una persona metódica, responsable y comprometida con el trabajo y con los compañeros. Me gusta y me apasiona hacer cosas, especialmente hacer posible que se conviertan en una realidad.
Me gusta trabajar en equipo, ayudar y aportar ideas. En este sentido, me gusta pensar que mi perspectiva y experiencia ayudan a enfocar mejor los diseños y los proyectos, al mismo tiempo que evitan confusiones y dispersión.
En el ámbito personal, soy una persona sencilla y familiar, con pocas pretensiones. Me gusta disfrutar de mi tiempo libre realizando actividades al aire libre y también actividades manuales. Soy discreto y no me gusta demasiado exponerme en público. Prefiero una conversación tranquila y enriquecedora, sea cual sea el tema.
❓ ¿Siempre habías tenido claro que querías dedicarte a la ingeniería o fue una vocación que fuiste descubriendo con el tiempo?
La ingeniería siempre ha formado parte de mi día a día. Siempre he sido una persona de ciencias; las humanidades y, especialmente, los idiomas eran mi dificultad. Nunca he sido un estudiante de excelentes, pero aprobaba dignamente.
Mi padre, albañil de profesión, desde muy pequeño me enseñaba a pensar cómo se podían hacer las cosas, los trabajos o las actividades de una manera más eficiente y trabajar mejor. Al mismo tiempo, me planteaba preguntas que él mismo no sabía resolver por falta de herramientas o conocimientos.
Eso es precisamente lo que me fascinó de la ingeniería: anticiparse a lo que hay que hacer para conseguir, como decíamos con él, trabajar menos y hacer más.
❓ ¿Qué es lo que más te apasiona de tu trabajo? ¿Hay algún proyecto que recuerdes con especial satisfacción?
Me apasiona todo el proceso: la capacidad que tiene nuestro equipo para pensar, organizar, adaptarse, ejecutar y afrontar las diferentes situaciones que se presentan. Es una fortaleza que, casi siempre, nos permite anticiparnos a la adversidad. Y cuando es la adversidad la que se adelanta, tener la serenidad necesaria para pensar, reconsiderar la situación y analizar qué hay que cambiar.
Me vienen a la cabeza muchos proyectos que recuerdo con especial satisfacción y que, por motivos muy diferentes, han marcado nuestra trayectoria y la manera en la que afrontamos hoy nuevos proyectos.
Recuerdo, por ejemplo, el emisario de Bermeo, donde tuvimos que afrontar una operación de rescate que posteriormente hemos presentado en diferentes ponencias y por la que, incluso, competidores nuestros nos han felicitado por el trabajo realizado.
También las líneas eléctricas de Gramenet al Besòs y desde el Nus Viari hasta la ZAL, así como la interconexión eléctrica entre España y Francia, proyectos que nos enseñaron a trabajar en actuaciones de gran envergadura, con múltiples equipos trabajando simultáneamente y con la necesidad de organizar y coordinar muchos recursos.
Otro proyecto que recuerdo especialmente es San Pedro del Pinatar, en Murcia, donde desarrollamos a gran escala el sistema de captación Neodren y que representó un reto técnico a todos los niveles.
Y también Haití, donde cruzamos la Rivière Grise para contribuir al abastecimiento de agua potable de Port-au-Prince. Tuvimos que enviar dos equipos de perforación y afrontar un proyecto que supuso un gran reto logístico, técnico y humano.
En Australia, trabajamos para dar viabilidad a las captaciones de agua de mar de una planta desalinizadora en Gold Coast, llevando nuestra experiencia en sistemas de captación a un proyecto en la otra punta del mundo.
Y en Siurana afrontamos un reto completamente diferente: perforar horizontalmente la presa con el embalse medio lleno para ejecutar una captación que permitiera obtener agua de mejor calidad.
Curiosamente, los proyectos que más huella me han dejado son los que nos han planteado los mayores retos. Gracias a estas experiencias, hoy disponemos de un abanico de recursos y conocimientos de valor incalculable.
❓Los proyectos de gran envergadura implican desafíos muy diversos. Desde el Departamento de Oficina de Ingeniería, ¿cuáles son los aspectos más críticos que hay que analizar antes de iniciar una obra?
Aquí siempre decimos: “espera lo inesperado”.
Actualmente, el conocimiento que ha acumulado el equipo de Catalana de Perforacions en ámbitos como la geología, la geotecnia, las operaciones de perforación, el trato con el cliente o la gestión de permisos hace más sencillo afrontar proyectos de gran envergadura. El equipo multidisciplinar que hemos ido construyendo a lo largo de los años nos permite analizar cada situación desde diferentes perspectivas y tomar decisiones con buen criterio.
Si tuviera que destacar algunos de los puntos más críticos, probablemente serían la geología y la hidrogeología. Todo lo que vemos en el exterior suele ser más fácil de controlar; muchas de las dificultades aparecen bajo tierra.
Conocer bien el terreno permite adaptar las técnicas de perforación, anticipar posibles dificultades y tomar mejores decisiones durante la ejecución.
❓ En ingeniería no siempre existe una única respuesta. Cuando aparece un reto inesperado, ¿Cómo afrontáis la toma de decisiones para encontrar la mejor solución?
Me gusta especialmente esta pregunta. Es cierto que una misma situación se puede abordar de maneras muy diferentes, y aquí la experiencia es clave.
Para mí, es importante que la toma de decisiones implique a todo el equipo. Esto nos permite analizar el problema desde diferentes perspectivas y hacer que lo que inicialmente eran soluciones diferentes acabe convergiendo en una solución completa y compartida.
❓ La innovación siempre ha sido uno de los pilares de Catalana de Perforacions. ¿Qué tecnologías o tendencias crees que marcarán el futuro de la ingeniería aplicada a la perforación y la obra subterránea?
El futuro pasa por la convergencia entre la ingeniería mecánica tradicional y la digitalización.
Creo que el verdadero salto de valor será la explotación de datos en tiempo real a través de la telemetría: saber exactamente cómo están respondiendo el terreno y la máquina a cada metro perforado nos permitirá tomar decisiones de manera anticipada, optimizar recursos y reducir riesgos, tanto técnicos como ambientales.
❓ Para terminar, ¿Qué consejo darías a un joven ingeniero que quiere desarrollar su carrera en un sector tan exigente y especializado como el nuestro?
Un buen ingeniero en nuestra actividad no se puede limitar a los planos o a los cálculos de oficina. Necesita ver cómo responde el terreno y cómo trabaja el equipamiento en condiciones reales.
En obras subterráneas y marítimas hay que ser muy metódico en la planificación y, al mismo tiempo, muy flexible a la hora de resolver los problemas. Hay que tener una mente abierta y resolutiva. Evidentemente, también es necesario dominar las herramientas digitales para estar preparado y poder ser eficiente ante el futuro del sector.
Resumiendo: que no tenga miedo de ensuciarse las botas de barro, que sea metódico, tenga capacidad analítica y nunca deje de ser curioso para entender cómo funciona cada componente de la máquina y cómo se comporta el terreno.
Es un reto constante.
Y para terminar...
❤️ ¿Qué afición te ayuda a desconectar? La montaña, el campo, la naturaleza
☕ ¿Café o té? Los dos, los disfruto por igual
🏔️ ¿Mar o montaña? Montaña
🌍 ¿Un lugar al que siempre volverías? Suiza. Me encantan sus paisajes, el transporte público…
🍽️ ¿Un plato que nunca falta en la mesa? Sopa. En casa es un plato que siempre nos ha gustado mucho.
🎬 ¿Una serie, un libro o un pódcast que recomendarías? El búnquer. Es un pódcast de biografías muy bien conducido por Peyu y Jair Domínguez.
😊 ¿Qué pequeño detalle te hace feliz en un día normal? Tener un rato para poder hacer deporte. Me encanta: me activa y me ayuda a focalizarme.
💭 ¿Hay alguna curiosidad sobre ti que poca gente conozca? Posiblemente muchas, porque soy muy reservado.
🚀 Si mañana mismo pudieras aprender cualquier cosa, ¿qué sería? Idiomas. Siempre me han costado mucho y, al mismo tiempo, me encantan. Superar la barrera del idioma te permite aprender cosas nuevas en todas partes, sin limitaciones.
💬 ¿Una palabra que defina Catalana de Perforacions? Equipo.
🎤¿A quién propones para la próxima entrevista de #KnowTheTeam? ¡Eso lo dejo en vuestras manos! Seguro que todavía quedan muchas historias interesantes por descubrir.






